banner ads

Monstruos de la vida: la casa

Muy probablemente será el gasto más grande que haremos en la vida. Decide si comprarás casa o departamento; además, considera si quieres algo ya construido o comprarás terreno sobre el que edificarás a tu gusto.Ya sea un departamento para dos o una gran residencia familiar, conoce desde ahora formas de prepararte y gastar menos en vivienda.

¿Por qué es un monstruo?

El dilema de la casa o el departamento.


No es sencillo decidir en dónde vivir. Si bien el sueño normal es el de tener una casa propia, cada vez es más conveniente vivir en un lugar compacto y con amenidades compartidas. Debes visualizar que tipo de vida y de familia quieres, después enfrentarlo con una actitud flexible. Considera las posibilidades tanto habitacionales como comerciales, pues aunque será un lugar donde vivirás mucho tiempo, después te puedes volver a mudar. Decide pensando en las necesidades que tendrás en los próximos 5 a 10 años y en el potencial de reventa (o renta) con el cual puedes sacar un provecho futuro.

El terreno.


No importa si vas a comprar algo ya construido o si vas a hacerlo desde cero, en ambos casos debes de poner atención a todas las variables de bienes raíces, como las cualidades de la zona, las políticas urbanas que aplican, la ubicación del terreno, etc. La compra del terreno es una inversión fuerte e importante, pero también es, en la mayoría de los casos, una inversión segura.

La construcción.


Crear una edificación es costoso y además, es algo bastante desconocido para la mayoría. Entre materiales, honorarios y mano de obra, una construcción puede salirse de presupuesto muy fácilmente. Apóyate en los expertos, arquitectos y constructores y valora su trabajo, pues ellos son quienes pueden ayudarte a reducir costos. Si en cambio te interesa algo ya construido, haz una visita con arquitectos, ingenieros y valuadores, de manera que puedas entender las ventajas y desventajas de la obra. Muchas veces las casas viejas se remodelan para aparentar ser nuevas, pero cargan con problemas de raíz como las tuberías, así que prepárate para hacer las preguntas adecuadas.

Acabados y mobiliario.


Podríamos pensar que con la pura obra terminada es suficiente, pero no debemos olvidar los detalles. Considera los gastos en que se incurre para que el lugar además sea habitable y agradable. Los costos son grandes aunque los detalles sean pequeños, el tipo de ventanas, los herrajes de una buena cocina, el acabado de pisos y muros, el tipo de puertas, los muebles fijos e incluso el sofá preferido…todo esto suma hasta llegar a grandes cantidades.

TIPS DE AHORRO

  • Futuro del terreno. Busca la forma de hacerte de un buen terreno aunque no tengas un plan específico, lo peor que puede pasar es que lo vendas y obtengas una ganancia por ello. Haz una buena investigación de bienes raíces para que puedas detectar la zona en la que te gustaría vivir y que además sea de interés por si decides vender.
  • Separa costos. Ten siempre claro el costo del terreno y de la construcción por separado. Aunque la casa ya esté ahí, debes saber cuánto vale la obra y cuánto el terreno.
  • Cuanto antes mejor. Empieza a ver opciones para hacerte de una propiedad, tal vez ni siquiera tengas que vivir ahí. Mucha gente compra una casa porque encontraron una posibilidad, la renta durante años para que las mensualidades se “paguen solas” y eventualmente la casa vale más y no costó tanto.
  • Hazlo por etapas. Si no tienes el capital para hacerlo todo en un sólo momento, lo mejor es dividirlo en etapas. Considera comprar un terreno lo antes posible, después visualiza y ahorra para construir la casa de tus sueños, finalmente, en otro momento, termina los detalles interiores.
  • Mide bien los pagos mensuales. Debemos ser muy cuidadosos a la hora de planificar el financiamiento de nuestra vivienda. Este es el momento donde debemos ser honestos con nuestros ingresos y nuestros gastos, pero también el momento en que debemos hacer un gran, gran esfuerzo para lograr una mejor compra. Como hemos mencionado al hacer un presupuesto básico, busca que las mensualidades que corresponden a la vivienda no pasen del 25, o máximo del 35% de tu ingreso. Sin embargo, también debes evitar los financiamientos que te ahogarán toda la vida. Lo mejor es encontrar el punto medio entre lo que puedes y lo que quieres, buscando que el tiempo del crédito sea el menor.
  • Meses sin intereses. Aprovecha las ofertas que puedas diferir a meses sin intereses, como los materiales para la obra, los muebles, las ventanas, etc.
  • Considera distintos usos. Tal vez quieras hacer una casa que pueda alojar a tres niños, pero todavía nos los tienes, por lo que puedes considerar (desde un inicio) rentar una parte de la casa mientras no la necesitas. Incluso debes saber que después de habitar una casa por 5 años, la puedes vender evitando ciertos impuestos.
  • Conoce las prestaciones laborales. Muchos empleado tienen por ley un fondo y un crédito Infonavit, investiga bien cómo sumarle y cómo utilizarlo, pues no es necesario que lo gastes en una casa de Infonavit y puede ser una cantidad importante que puedes utilizar para tu causa.
  • Crea un fondo específico. Crea un ahorro específico para tu casa, puedes considerar un fondo a mediano plazo y con un riesgo medio, sólo cuida que no sea muy ambicioso porque después puedes necesitar el dinero para construir o comprar y sería difícil retirarlo cuando aún no muestra resultados.

Artículos Relacionados:

Monstruos de la vida: La Boda

Dános tu Opinión