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10 mandamientos para independientes

Quizá te sientes listo para renunciar a tu trabajo de oficina y lanzar tu propia empresa, o quizá simplemente buscas más flexibilidad y quieres trabajar de freelance. Hay muchos factores a considerar a la hora de salirse del camino de oficina para experimentar el mundo laboral de otra forma. La clave en sí, en cualquiera de los escenarios, es encontrar el equilibrio entre el trabajo y el ocio.

Suena sencillo, pero en el momento en que tienes plena libertad sobre tu tiempo, comienzan las complicaciones, ¿cómo ser emprendedor/freelance sin morir en el intento? Aquí 10 recomendaciones que serán de utilidad:

1. Asumirás la responsabilidad

Primero tenemos que derrumbar un gran mito: trabajar como freelancer o emprender un negocio no es más fácil; trabajar como independiente y ser tu propio jefe, es verdaderamente trabajar. No tendrás la comodidad de una oficina de 9 a 6, ni la simplicidad oriental de la vida de los godínez y sus tuppers.

Como en cualquier trabajo, las modalidades alternativas de empleo tienen sus evidentes ventajas, pero también requieren de un alto sentido de la responsabilidad y de maestría en la gestión del tiempo. Ahora sí es momento de utilizar esa agenda que te regaló tu pariente incómodo.

2. Tendrás metas y objetivos claros


¡Ven claridad! Una de las cosas más importantes en cualquier área es saber en dónde estás y hacia dónde vas. Bueno pues, en el mundo del freelancing y del emprendedurismo no es diferente. Debes de establecerte objetivos que sean medibles, alcanzables, relevantes, específicos y sujetos a un período de tiempo claro.

Puedes comenzar haciéndote unas cuantas preguntas de finanzas para establecer metas y objetivos, ¿cuánto quiero ganar y cuándo?, ¿qué quiero lograr? Ve cómo son las cosas ahora, y cómo serán en un futuro si te adhieres a tu planeación.

3. Desarrollarás habilidades para cobrar


Hay muchas lecciones que aprender cuando se trata de clientes, y una de ellas es aprender a cobrar. Quizá una de las máximas de todos los freelance y emprendedores deba de ser:
no cobres menos por algo que te cuesta menos trabajo.

Hay que ser claros con los precios y aunque parezca cosa de intuición, es necesario que no decidas cobrar menos sólo porque, después de practicar o eficientizar, logras hacer las cosas en un menor tiempo o con menos esfuerzo. Valora tu trabajo,

¡no porque te resulte sencillo tienes que abaratarlo!

También, continuando con esto de la claridad, vale la pena que señalemos que en el mejor de los escenarios eres tú quien está en control de la negociación inicial de precios, no el cliente. Para lograr esto no des tu precio por hora (aunque lo debes conocer), en cambio, pregunta por el presupuesto ¿cuánto están dispuestos a pagar por este trabajo? Ejemplo concreto, una empresa multinacional puede pagarte muchísimo más por un trabajo de diseño que bien podría pedirte la taquería de la esquina. El perfil del cliente importa, y también puede determinar si estás dispuesto a tomar el trabajo.

4. Aprenderás a decir “No”


Es normal que como pequeño empresario o freelance busques trabajar con la mayor cantidad de clientes posibles y de la mejor manera con todos ellos, pero recuerda, tienes tus límites. Es importante que conozcas hasta dónde puedes aceptar trabajo para que este no baje de calidad o que se realice en el tiempo adecuado.

Decir que no a un cliente puede ser difícil, más cuando asumes que se trata de dinero potencial que estás rechazando. Toma en cuenta que esto no significa necesariamente que estés sacrificando la relación. Pon en una balanza la cantidad de esfuerzo que un trabajo puede costarte así como la disposición del cliente, incluso, estas situaciones llegan a ser propicias para renegociar el precio del proyecto con tal de realizarlo en el tiempo necesario. Si un cliente te pide un trabajo urgente que interfiere con tus planes, plantea primero una situación donde se le cobra la urgencia…decide después.

5. Definirás las reglas del juego


Cuando trabajamos como independientes es fácil pensar que todo es muy personal y relajado. Y aunque uno de los mayores activos debe ser la confianza, recomendamos definir lo mejor posible el Alcance de Trabajo. Dentro de este concepto, caben muchos otros, te recomendamos los siguientes básicos:

  • Deja clara tu participación en el proyecto: ¿en qué procesos los ayudarás y en cuáles no? ¿cuál es el problema o necesidad por resolver?
  • Define con detalle los entregables y archivos. Ejemplo para un blogger: la entrega será un artículo de extensión aproximada de 500 palabras, hablando sobre el tema de nuevas tecnologías en el ámbito residencial. Las revisiones se enviarán en formato pdf y la entrega final en Word.
  • Establece tiempos y formas de entrega. Ejemplo para un diseñador gráfico: se presenta un concepto (con opción a 1 revisión), después un boceto de diseño (con opción a 2 revisiones) y la entrega final se hará presencialmente en 15 días hábiles.
  • Especifica las condiciones de dinero: ¿Cuánto será por anticipo? ¿el costo incluye iva? ¿qué gastos de producción corren a cargo del cliente?
  • Espera los cambios. ¿qué pasa si piden más cambios en tu entrega? ¿qué pasa si se cancela el proyecto?

6.  Te ocuparás de la papelería aburrida


La papelería absurda no es una realidad exclusiva de la oficina, está en todo nuestro alrededor. Aún siendo tu propio jefe, es imprescindible que cumplas ciertos requisitos y trámites para sobrevivir en el mundo del freelance y del emprendedurismo.

Impuestos, contratos, reportes, cartas poder, etc. No es necesario que tu hagas toda la papelería, pero asegúrate de tener a un contador para lo fiscal, o a la gente que te puede apoyar en lo que no conoces. Cuando se trata de papelería aburrida, puedes empezar con papeles simples aunque con poca validez legal, pero que sirvan para proteger tu trabajo y reducir riesgos.

7. Tendrás un sueldo propio.


Una forma inteligente de administrar el dinero que entra a tu bolsillo en la vida de trabajo alternativo es asignarte un ingreso fijo. Esto te ayudará a proyectar tus metas además de facilitar la organización de tus entradas.

Advertencia: es crucial que nunca comiences a gastar tus ingresos tan pronto lleguen a tu cuenta, de lo contrario no podrás darle seguimiento. Lucha contra tus impulsos, es común querer gastar el dinero tan pronto llega, pero evítalo y sigue un presupuesto.

8. Asignarás un horario y lo respetarás.


No. Ser freelance no significa vivir de fiesta y tampoco significa que tengas que mantenerte despierto hasta la madrugada todos los días. Un problema común entre freelancers es la falta de un horario fijo, y por consiguiente las desveladas recurrentes y la mala vida.

Diseña, para ti mismo, un horario de trabajo que funcione según tu personalidad. Un horario te ayudará a tener claridad de las tareas que estás realizando y un mayor control de tu tiempo. Además, tendrás bien asignados tus momentos de descanso, por lo que no te sentirás culpable si aún hay trabajo por hacer pero ya tenías programado ir al cine el miércoles a medio día. ¡Aprovecha bien y disfruta de la vida!, porque es fácil caer en los extremos y terminar como un workaholic o un holgazán. El truco para no caer en éstas es la productividad.

9. Ahorrarás para tus vacaciones.


Como freelance también tienes derecho a vacacionar y para ello es importante que ahorres una parte de tus ingresos. No te dejes llevar por las compras impulsivas y crea un fondo que a la larga puedas utilizar en más y mejores experiencias.

Con una buena administración del tiempo y del dinero, no es imposible ser un emprendedor o un freelance y darte escapadas que los Godínez sólo sueñan. Eso sí, procura no dejar desatendido el negocio; utiliza una proporción de 20-80, donde el 20% lo utilizas para atender lo urgente y permitir que todo siga funcionando, y el 80% para disfrutar de las vacaciones.

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10. Enseñarás el trabajo que quieres realizar.


El trabajo debe de ser algo que disfrutes (la mayor parte del tiempo) y no algo para sufrir, por algo llegaste hasta aquí. Una forma de garantizar que haces lo que te gusta es mostrar el trabajo que buscas realizar a tus potenciales clientes. Esto permite que las expectativas sean las mismas por ambas partes.

Si eres un diseñador, arma tu portafolio con los trabajos que más te gustan y que has disfrutado hacer, incluso si no tenían un cliente. Esto te ayudará a acercarte a los clientes y proyectos que propones y dará una buena experiencia de trabajo a ambos.

Muchas veces es mejor tener un sólo proyecto que te encante y pague bien, a tener muchos a medias que sólo te desgastan.

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