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Las implicaciones de ser jefe.

No es raro escuchar o leer artículos que nos inviten a ser emprendedores, a iniciar un negocio propio. La idea es prometedora y seguramente cumpliría con el sueño de “ser tu propio jefe”, pero ¿te has preguntado qué significa esto realmente? Es más, ¿has pensado qué implica ser el dueño de una empresa de la cual dependen tus empleados?

A veces no se aborda la responsabilidad que conlleva ser emprendedor, así que nos dimos a la tarea de investigar cuáles son las implicaciones de un jefe para que tengas una probadita de lo que puede esperarte.

1.- Debes conocer lo que sucede en México y en el mundo.


Las cuestiones políticas, sociales y económicas nacionales e internacionales cobran relevancia cuando eres  jefe, es más, las noticias se vuelven parte del desayuno para acompañar el café. Y es que las decisiones políticas y financieras de unos cuantos pueden impactar directamente a tu negocio, de eso puede depender que sea un buen momento para expandirte, para comprar, para cerrar un trato, entre otros. Si como empleado sólo te preocupaban las circunstancias que se vivían dentro de la empresa, como jefe debes estar atento a lo que pasa en tu estado, país y en el mundo.

2.- Prepárate para los rounds.


Te vas a enfrentar a situaciones con potencial para darte un
knock out. Es normal, cuando tienes un negocio es parte de la vida: que si un proveedor quedó mal, que si un cliente no te paga, que si te quieren estafar o cobrar “mordida”, que si la producción se detuvo por un equipo dañado, que si se comenzó a construir un puente enfrente de tu negocio… ¡la lista podría seguir! Aquí lo importante es no bajar la cara, aprender a enfrentar los retos de cada día, buscar cómo solucionarlos y rodearte de personas capaces que puedan ayudarte a hacerlo. Ahora sí que al ser jefe eres como los reyes que lideraban en antiguas batallas: te toca recibir el primer trancazo.

3.-  Nunca se acaba.


Todos los días el negocio cambia. Tienes que tener la capacidad de adaptarte a las circunstancias y  visión para mejorar tu producto. Los periodos de prosperidad son para agradecerlos y disfrutarlos, pero no para dejar de innovar. Se vuelve un reto emocionante buscar todos los días cómo mejorar cada aspecto de tu negocio y las oportunidades para hacer nuevos tratos, ¡por eso el arte del networking es básico! Hacer esto no te hará necesariamente rico, pero traerá crecimiento para ti y tu gente: eso es súper importante, pues como jefe no sólo velas por tus intereses, sino por el de todos los que trabajan contigo.

El Arte del Networking

4.- Los días de 25 horas.


Hay quienes piensan que tener un negocio propio te da todo el tiempo del mundo. Al contrario, tienes que hacerte de más tiempo, por eso necesitas ser muy organizado para cumplir metas en el tiempo del día a día. De hecho, muchas veces los sábados y domingos se vuelven en días laborales. Con organización todo es posible, no sólo el trabajo, también tu vida personal. A veces tanto trabajo puede parecer sofocante, pero cuando es más llevadero cuando se tiene esa emoción por seguir creciendo, por ver a tu “hijo-negocio” crecer.

5.- Pastilla azul o pastilla roja.


En la película Matrix, Morpheus le dice a Neo que tiene dos opciones: tomar la pastilla azul y todo lo que conoce seguirá siendo igual, o tomar la pastilla roja y vivir una revolución de 180°. Lo mismo pasa con la opción de ser empleado o ser jefe. Como empleado llega el fin de mes donde te pagan y ya ¡eres libre!, como jefe eso no volverá a pasar, al contrario, cada fin de mes tienes que cumplir con pagos y sí, también cubrir aguinaldos al final del año. Pero ser jefe amplia tu panorama de la vida: el ahorro, la bolsa, la contabilidad, los impuestos, la capacidad de enfrentar retos, el liderazgo, la toma de decisiones, la empatía con los empleados, saber cómo construir un patrimonio… todo esto y más se vuelve parte de ti.

6.- Organización y administración.


Ser jefe implica ser ordenado y tener una administración impecable. Quizá cuando seas rico puedas contratar a una persona para que haga esto por ti, pero si estás empezando, apréndelo: carpetas donde tienen que ir, facturas organizadas, oficina limpia, fechas de entrega sin retrasos. ¿Por qué? Porque estos hábitos y valores son necesarios para crear una cultura de trabajo dentro y fuera de tu negocio que garantice que no gastes más de lo que ganas. ¡No estás para perder dinero!

7.- impactar en tu entorno.


En un negocio existe la oportunidad de aportar algo significativo a tus clientes y comunidad. Desde la cultura organizacional que estableces, el trato con tus empleados y clientes, el cuidado para ofrecer productos de calidad a un costo justo, hasta vigilar las normas ambientales correspondientes, eres responsable de establecer las pautas que otras personas seguirán para alcanzar los objetivos. Tú decides cómo se harán las cosas.

8.- La haces de psicólogo.


Cuando eres el capitán del barco no sólo tienes que asegurarte de naufragar adecuadamente, sino que también debes estar pendiente del bienestar de la tripulación. Aunque los temas personales suelen quedar fuera de la oficina, como jefe también cargas con cualquier situación que le pase a tus empleados, desde un enojo, una tristeza o un problema mayor, debes apoyarlos y buscar que salgan adelante.

9.- El dinero cobra nuevos significados.


Lo más lógico es que si estamos haciendo un negocio y somos jefes, es porque sabemos que habrá más dinero…pero no siempre es así. De hecho, aunque varía según el negocio, durante los primeros 3-5 años normalmente no se ven ganancias significativas, así que prepárate para esperar y entiende que muy probablemente ganes menos que como empleado. Al ser jefe uno hace esfuerzos grandes y cualquier billete que entra tiene una etiqueta de re-inversión, pocas veces existen utilidades que sean para disfrutar. Se recomienda que el jefe también tenga un sueldo propio, el cual es el último en pagarse y en ocasiones ni alcanza, pero es una buena práctica que permite regular a la empresa y mantener sanos a los que la forman. Además es importante tener una cultura del ahorro dentro de la empresa para estar preparados para momentos de vacas flacas.

¿Cómo la ven? ¿Nos animamos a ser los jefes? Esperamos que más que desanimarte, esta información te dé una idea más completa y real de lo que implica ser un jefe. Al fin y al cabo, una decisión bien informada es mejor que una a medias. Recuerda que puedes tener una vida genial o una vida normal.

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