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Cómo pedir capital a un inversionista

Todos tenemos ideas para grandes negocios, desgraciadamente son sólo pocas las que se llevan a cabo fuera de nuestra imaginación… son menos aún las que se logran convertir en proyectos rentables. Para lograrlo, mucho tiene que ver el capital de inversión inicial, pues es la primera chispa que transforma una IDEA en un PROYECTO que se materializa.

La verdad es que, desafortunadamente, no todos tenemos el dinero en el bolsillo. Pero podemos obtener ese primer empujón financiero de varias formas, una de ellas es a través de un socio capitalista. Para esto, hemos recopilado una serie de prácticas buenas y malas que te ayudarán al momento de negociar con un inversionista.

Una vez que el proyecto está aterrizado; con un plan de negocios, un mercado identificado y una estructura clara; es momento de prepararse para una cita en persona con la posible persona que quiera invertir en nuestra idea. Aquí lo que debes y no debes de hacer.

DO:

1.- Saber exactamente lo que quieres.


No vayas a tu junta con ideas vagas, debes tener claro que quieres conseguir de tu posible inversionista.

2.- Entender el trabajo en equipo.


Tu inversionista y tu deben aportar cosas complementarias, cuya suma de las partes es sumamente superior a las partes independientes. Deja claro que es lo que aporta cada quien.

3.- Claridad de la propuesta.


No confundas con ideas y sin una conclusión, deja muy clara cual es la propuesta de trabajo.

4.- Mostrar confianza en ti mismo.


Los inversionistas saben leer tu lenguaje corporal y otro tipo de actitudes. Siéntete seguro de lo que estás proponiendo.

5.- Vestimenta apropiada.


Si vas a pedir dinero y a negociar una asociación de trabajo formal, vístete para la ocasión. Está comprobado que nos sentimos más cómodos y seguros con cierta ropa, así que dedica tiempo a estos detalles que también importan.

6.- La puntualidad.


El tiempo es dinero, no desperdicies el tuyo ni el de tu posible inversionista. Calcula tus tiempos y llega con 15min de anticipación como mínimo. 

7.- Escoge un lugar neutro.


Trata de hacer la junta en una locación que sea territorio de nadie, es decir, que no sea en tu o su oficina. Busca un lugar neutral, pero elige uno que tu ya conozcas, donde te sientas cómodo y que tengas cierto control…recomendamos elegir un lugar público donde tengas un platillo o bebida favorito, o que conozcas al personal. 

8.- Ten alternativas para tu presentación.


Si vas a mostrar algo digital, busca que sea una tablet adecuada para ello, pero también lleva una laptop con los archivos, un usb de repuesto (también con los archivos) y lo que necesites de forma impresa. Siempre pueden suceder accidentes y debes estar preparado para cualquier situación.

DON’Ts

1.- No llegues a leer una presentación.


El momento de la presentación es clave, no llegues a leer largos párrafos o a mostrar un PowerPoint de 40 diapositivas… Debes llegar con un documento que resume toda la situación en pocas palabras e imagenes, el cual debes conocer de memoria. Además, prepara archivos extra por si te piden ver más información de uno u otro tema.

2.- No prometas de más.


Debes mostrarte seguro y positivo sobre tu gran idea, pero no prometas grandes logros que aún no sabes si serán reales. Mira hacia la luna pero con los pies en la tierra.

3.- No seas un mal perdedor.


Si tu prospecto para inversionista o socio capitalista no se enamora del proyecto y prefiere no invertir en ese momento, no te sientas mal ni lo desprecies. Muestra una actitud positiva que lo mantenga interesado para volver a platicar en otro momento o para algún otro proyecto. El hecho de que no quiera inverter hoy en tus ideas no significa que nunca lo hará.

4.- No te distraigas con tu celular.


Prepárate para dedicar tu atención completa a la junta y a tu prospecto financiero. Es muy probable que esta persona pierda interés si te distraes con una llamada o un mensaje de texto en tu celular. Deja tu móvil en silencio y sin atender durante todo el momento de la junta…no debe ser más de una hora.

5.- No cuentes todos los detalles.


Aunque el inversionista debe conocer los detalles del negocio, no des toda la información de los procesos y de la ejecución. Mantén algo de tu aportación en secreto, pues si dices todo lo que sabes, el podría hacer el proyecto sin ti. 

6.- No termines la junta sin un compromiso.


Si en ese momento no llegan a un acuerdo concreto de números y formas de trabajo, consigue por lo menos un compromiso para una siguiente junta, con fecha y hora, para dar seguimiento.

7.- No te olvides de intercambiar tarjetas de presentación.


Tal vez ya tengan la información personal de cada quien, pero nunca está de más volver a entregar tus datos de manera profesional. 

8.- No reveles tus debilidades.


Debemos ser honestos con nuestro futuro socio, pero no hay que revelar en dónde estamos débiles respecto al negocio. Todo proyecto en etapa prematura tiene debilidades competitivas, pero no es necesario revelarlas desde un inicio. Si surge en la conversación una de éstas, debes estar preparado para admitirlo, pero también para plantear posibles líneas de acción para dar una solución.

 

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