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Dinero y Felicidad

Parece que el dinero es una parte vital de nuestras vidas, pero ¿siempre ha sido así?

Coined: The Rich Life of Money and How its History has Shaped USKabir Seghal es un joven multifacético con un interés especial por nuestra relación con el dinero. Su inquietud surgió a raíz de la crisis financiera de 2008 en Estados Unidos, donde el caos y la ansiedad fueron los detonantes para preguntarse qué onda con nuestra relación con el dinero. Su búsqueda lo llevó a leer investigaciones sobre neurociencia, economía, historia y religión, encontrando en estas disciplinas muchas respuestas que recopiló en su libro “Coined: The Rich Life of Money and How its History has Shaped US”.

Aquí te dejamos algunos de sus hallazgos sobre los efectos del dinero en la mente, el cuerpo y el espíritu.

 

 

 

¿Te has preguntando qué pasa en tu cerebro cuando hablas de dinero? ¿O cuando gastas dinero?

El dinero activa en el cerebro el sentido de recompensa o miedo, de igual manera que lo activan acciones como ingerir drogas. Es más, estudios realizados por neoròlogos de Harvard, muestran escáneres cerebrales de personas que apuestan y los comparan con cerebros de personas adictas a cocaína: la diferencia es nula. Esto es porque la idea de ganar dinero puede ser más excitante que el tenerlo realmente.

la idea de ganar dinero puede ser más excitante que el tenerlo realmente.

Por último, tan sólo la palabra “dinero” causa una reacción sensorial en la piel, y tocarlo puede entumecer los sentidos.

Acciones irracionales por dinero.


Kabir encontró el libro
Thinking fast and slow de Daniel Kahneman, psicólogo ganador del Premio Nobel por sus aportes a la economía en el tema del juicio humano y la toma de decisiones en situaciones de incertidumbre. Uno de los ejemplos que llamó su atención fue el juego de lotería: aunque la probabilidad de ganar es mínima, una persona puede seguir jugando motivada por casos de éxito que ha visto de amigos, conocidos o en las noticias. Así, la capacidad de imaginar que podemos ganar, infla la probabilidad real de que suceda y motiva una acción irracional.

Neurociencia, evolución y dinero.


Existen genes que determinan si una persona toma decisiones riesgosas en cuanto a créditos. También hay evidencias de que las personas valoran más una pérdida económica que una ganancia, lo que se conoce como “aversión a la pérdida”. Kabir relaciona esta pérdida con un instinto primitivo que nos remite al riesgo de perder nuestra vida.

¿Muy exagerado? Pues bien, un estudio realizado por la Universidad de Stanford, tomó a un grupo de hombres heterosexuales y les enseñaron fotos de gente muerta, mujeres desnudas y dinero.  Las fotos de dinero fueron las que tuvieron más impacto en el núcleo de la zona de recompensa del cerebro. ¿Por qué? Quizá la respuesta está en la lógica evolutiva, tal vez vemos el dinero como una herramienta para conseguir algo más, para tener una seguridad y proveer a una pareja. Otro experimento, donde se muestran fotos de gente destruyendo dinero, activó la zona del cerebro relacionada con la producción de herramientas. Eso nos sugiere que decir “el dinero es una herramienta” es más que una metáfora, hay una base neurológica para ello.

Dinero y antropología.


Existen registros de la antigua Mesopotamia donde el hombre, a pesar de no contar con dinero, tenía instrumentos que le permitían contabilizar deudas o préstamos. Y es que al parecer, siempre hemos tenido necesidad de intercambiar lo que tenemos por algo que no: comida, casa, agua, transporte, entre otros.

El concepto reciprocidad es importante para entender el surgimiento del dinero, pues Kabir señala que antes del dinero existió la deuda.

antes del dinero existió la deuda.

Imagina una tribu que salía a cazar y compartía su presa con otras tribus, al hacer esto creaba un vínculo con ellas, una relación de deuda, que podía “cobrar” cuando llegara el momento. Esto sucede aún ahora en situaciones sociales de todos los días; si sales a un bar con tus amigos y todos pagan una ronda de bebidas pero tú dices que no pagarás por tu ronda, obtendrás la reprobación porque no estás honrando esa relación implícita de deuda que tienes con el círculo.

Es más, Kabir descubrió que en Japón es muy difícil dar regalos justamente porque la gente no quiere aceptar algo (establecer el vínculo de deuda) que no puedan devolver.

Dinero y Teología.


Hasta ahora hemos visto estudios que apuntan a una lógica que dice “más dinero es mejor”. Pero distintas religiones alrededor del mundo apuntan a una lógica contraria.

Existen estudios que buscan responder cuánto es suficiente dinero. Algunos de los resultados apuntan a que una vez que has alcanzado cierto nivel de ingreso, la vida no mejora aún si ganas más; si puedes cuidar de tu salud, estabilidad, la estabilidad de tu familia y seres queridos, en teoría la necesidad por dinero debería disminuir. Pero la relación que algunas personas establecen con el dinero, los lleva a trabajar más horas dejando de lado otras partes de sus vidas que necesitan atención. Para estas personas, la felicidad como objetivo llega a la par de un aumento de ingresos o la promesa de que esto sucederá. Para Kabir esto es interesante porque hace la conexión con algunos preceptos religiosos, donde repetidamente se menciona que “menos es más”. Por ejemplo, en el libro de Mateo, el 80% de las parábolas hablan de dinero y de cómo si bien es necesario para procurar nuestras necesidades básicas, a medida que crecemos aprendemos que en la vida hay mucho más.

¿Te parece que esta información aplica para ti? Aún si no lo consideras así, quién hubiera imaginado que el estado financiero tuviera tanta relación con nuestro estado emocional, como sugieren las investigaciones.  Y tú, ¿crees que el dinero está relacionado con tu felicidad? Comparte tu respuesta en los comentarios.

Escucha el Podcast relacionado, transmitido originalmente en ExaFm:

 

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