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Comprar o Rentar? Esa es la cuestión.

Si Shakespeare viviera en nuestro tiempo, tal vez se preguntaría: ¿Comprar o Rentar? Porque actualmente, ésa es la cuestión.

Y es que el tema de los inmuebles y los bienes raíces es un sueño medio borroso para nuestra generación. Muchos de nosotros crecimos con la idea de que cuando fuéramos grandes, tendríamos una casa, una familia, un trabajo estable y seríamos felices para siempre. Después fuimos creciendo y gracias al internet y a la facilidad de movernos de lugar, nuestras ideas han ido cambiando, mucho. Hoy, para mi, el tema de comprar una casa es toda una Discusión, cruz con Confusión, en la colonia de la Incertidumbre.

Me gusta el depa donde vivo ahora, pero dicen mis tíos que estoy tirando el dinero. Tengo amigos que pagan menos que yo al mes y ya viven en SU CASA (aunque terminen de pagarla en 90 años). Por otro lado, me gusta la idea de tener una casa, pero todavía quiero conocer el mundo!!! ¿qué pasa si me quiero ir a vivir a otro país?

Como sé que este dilema no es solamente mío, decidimos escribir al respecto, empecemos:

1.- El tabú de comprar una casa.


El sueño americano nos llegó por herencia, crecimos por default con ganas de tener una casa porque era una inversión que para nuestros padres significaba estabilidad, seguridad, patrimonio, futuro…y por ende creíamos lo mismo. La verdad es que el tener un inmueble no significa necesariamente asegurar nuestra vida y de hecho, para términos de finanzas personales, a veces es más un gasto (un pasivo) que cuesta trabajo mantener.

2.- Ahorro vs crédito hipotecário.


Al pensar en adquirir una vivienda, muchas veces lo primero que viene a la mente es un crédito hipotecario y listo, condenar nuestros próximos 10 a 25 años a un régimen de pago puntual por el sueño que tenemos de vivir en nuestra casa. Pero como comenta Raquel Ramos, si hacemos los números, en muchas ocasiones convendrá más crear un hábito de ahorro continuo y juntar la cantidad que necesitamos para cumplir nuestro sueño. Si ya estás en esta etapa, te recomendamos terminar de leer este artículo y darle una leída al análisis: “Compra una casa, no una deuda”.

…si hacemos los números, en muchas ocasiones convendrá más crear un hábito de ahorro…

3.- Millennials: posesión vs acceso.


Una de las características de los
millennials es que, cada vez más, nos sentimos más cómodos en la economía colaborativa (sharing economy). Es decir que preferimos tener acceso a las cosas, a diferencia de nuestros padres, que preferían poseerlas. Esto explica por qué algunos elegimos uber contra tener un coche, o tener una suscripción de Spotify en vez de comprar música. Nos queda claro entonces que para nosotros, rentar es simplemente más natural y no es tirar el dinero a la basura.

Esto explica por qué algunos elegimos uber contra tener un coche, o tener una suscripción de Spotify en vez de comprar música.

4.- ¿Comprar o rentar? Un análisis de Dinerio.


Nuestros amigos de Dinerio publicaron un análisis muy interesante sobre un caso promedio, de una pareja que quiere vivir en un departamento. El dilema es, si comprar o rentar:

Comienza con el ejercicio de compra, suponiendo que entre ambos tienen un ahorro de $300,000 pesos, lo cual sirve para el enganche y escrituras al momento de comprar un departamento de 2 millones. Tomando los créditos promedio de Banxico, se hace una suposición de que consiguen un excelente crédito a 10 años con una tasa del 10% de interés. Con esto, la pareja deberá pagar $24,406.93 mensuales y, tomando en cuenta la proyección de aumento de valor del inmueble en el tiempo, en 10 años tendrán una propiedad que valdrá $3,754,274.93, sin embargo no estamos considerando los gastos de mantenimiento que el inmueble necesitará durante esos años.

OK…¿Y qué pasa si no compran el departamento?

El ejercicio de renta funciona así: tomando en cuenta el promedio nacional en que se renta un inmueble según su valor (6% anual del valor del inmueble), la renta mensual equivale al 0.5% del valor de la propiedad, por lo que su renta mensual sería de $10,000. Esto es $14,406.93 más barato que pagar la hipoteca. El ejercicio propone que ese ahorro de $14,406.93 se invierte en un fondo de inversión junto con los $300,000 que ya tenían ahorrados.

Antes de continuar, se hacen dos suposiciones:

  1. Que la renta se mantiene igual (sabemos que subirá, pero también tu sueldo)
  2. Que al invertir su dinero, se logra un rendimiento promedio del 12%. Algo que, comparando el historial de la bolsa es bastante posible con una buena estrategia financiera.

Ellos deciden invertir sus ahorros en un fondo indexado al IPC (Índice de Precios al Consumidor), una estrategia que en los últimos 15 años dio rendimientos del 15 o 16% anualizado…por lo que la suposición del 12% es incluso modesta. Con esta inversión, en 10 años se obtiene un ahorro de $4,304,266.65 pesos.

En este ejercicio, al comparar los resultados, si la pareja prefiere comprar una casa, después de 10 años tendrán una propiedad que vale $3,754,274.93. Pero si deciden rentar, tendrán ahorros por $4,304,266.65. Es evidente que, en su caso, rentar es más conveniente.

Si quieres conocer a más profundidad este ejercicio, visita la nota de Dinerio: “El eterno dilema: comprar o rentar tu casa o departamento”.

5.- Conclusión

Si ya nos has leído antes, probablemente ya sabes cómo termina esta historia: la verdad es que no hay una respuesta absoluta. No te podemos decir qué es mejor porque cada caso es diferente. Pero nuestra intención es darte las herramientas para hacer tu propio análisis. Además, te damos los siguientes tips que te ayudarán a tomar la decisión.

6.- Tips para tomar la decisión

1) Haz los números.

Si ya tienes tiempo leyendo Querido Dinero, sabes que no te ibas a quedar sin tarea financiera. Te invitamos a hacer el ejercicio de análisis similar al punto 4. Puedes ver la publicación de Dinerio para entender con más detalle.

2) Motivo de la compra

Si llegaras a comprar una casa o departamento, debes saber bien para qué la quieres. ¿Es para vivir 5 años? ¿el resto de tu vida? ¿es para ponerla en renta? O ¿para qué quieres un inmueble?

3) Etapa de la vida

Es difícil definir un momento en la vida de un ser humano en que es necesario vivir en un espacio  propio, pero puede servir hacerse las siguientes preguntas: ¿Qué edad tienes? ¿Cómo es tu dinámica diaria? ¿en qué zonas te mueves y te quieres mover? ¿cuál es tu situación conyugal? ¿ya estás en una relación seria, viven juntos o casados? ¿tienes mascotas? ¿tienes hijos o quisieras tenerlos? ¿planeas quedarte a vivir en esa ciudad o en esa zona?

4) Planes a mediano y largo plazo

Nuestros planes para el futuro son importantísimos para tomar esta difícil decisión. Haz un ejercicio de proyección de cómo quieres vivir en 5, 10, 15 y 25 años. Te ayudará a entender realmente lo que necesitarás para lograr tu visión.

5) Capacidad de ingreso y ahorro

Seamos sinceros, si tu ingreso no es bueno, será difícil comprar. Y si no tienes ahorrada una cantidad importante que por lo menos te sirva para el enganche, todavía no estás en posición de comprar porque la mayoría de los créditos hipotecarios prestan hasta un 80% del valor del inmueble, así que mínimo debes tener ese otro 20%.

6) Situación económica del país o localidad

Es importante que aprendas a medir los ciclos económicos, desde un nivel global, hasta uno local. Imagina que la situación del país es inestable y las tasas de interés en créditos son altas, por ende tal vez no sea el mejor momento para pedir una hipoteca. Pero tal vez detectas que a nivel local, es decir, en una cuadra de cierto sector, habrá cambios urbanísticos importantes que pueden generar plusvalía en los siguientes años…en dado caso, si puede convenir actuar en ese momento.

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