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Cómo invertir en empresas

La pregunta más común al entrar al mundo de las inversiones es: ¿de dónde viene el retorno?

El retorno esperado de una inversión (ROI, por sus siglas en inglés) es una especie de premio por incurrir en un riesgo. Aunque se le llame “Retorno Esperado”, realmente no se trata de esperar exactamente eso, sino que es un indicador de qué podría suceder.

Todo este mundo de riesgos, inversiones y retornos vive en la intersección entre la tecnología y la ciencia financiera. Pero tampoco es ciencia nuclear, aquí te explicamos cómo funciona en pocas palabras:

1.- La información importante.


Hay demasiada información y también mucha especulación. Durante los últimos 60 años se han hecho
investigaciones sobre los factores que determinan un Retorno Esperado, resultando que en más de un 90% de los portafolios diversificados, los factores que más destacan son: el mercado (o industria), el tamaño relativo de la empresa según el mercado y el valor percibido en comparación al valor real según los libros.

2.- ¿Cómo se invierte en una empresa?


No nos referimos a invertir para emprender un negocio (aunque también te decimos algunos tips para emprender), ni de inyectarle dinero a la idea de tu primo por ser familia. Hablamos de entrar al mundo de las inversiones, de poner nuestro dinero en empresas, esperando un retorno a cambio. Existen varias formas, las dos más comunes son: la deuda y las acciones. En ambos casos, el inversionista funge como prestador y espera recibir un rendimiento a cambio. La principal diferencia es que cuando se trata de deuda, la empresa tiene mayor obligación de pagar primero.

Si una empresa llega a quedar en bancarrota, lo primero que hay que pagar son las deudas y los accionistas son los que más sufren. De esta forma, la inversión en deuda es con menor riesgo y casi siempre con menor retorno de inversión.

A lo largo de la historia, en conjunto, las acciones han sido mejor negocio que los productos de deuda.

3.- ¿Invertir en los grandes, o en los desconocidos?


Si tendrías que elegir una inversión entre Starbucks y el Café Independiente de Pepe, ¿cuál escogerías? A todos nos suena más lógico que a Starbucks le va mejor y por lo tanto traerá mejores rendimientos, pero invertir en Starbucks ya no es tan barato, ni tan riesgoso…además ya hay tantos invirtiendo ahí que lo que ofrecen de retorno no es tan atractivo. En cambio, invertir en una empresa pequeña, manejada por un don nadie, es un riesgo bastante grande, pero los retornos también lo son.

A lo largo de la historia, el conjunto de acciones de compañías pequeñas han tenido mejores rendimientos que las compañías grandes. La razón es simple: son más riesgosas.

4.- ¿Valor o Crecimiento?


Pero además del tamaño, debemos saber comparar otras dos variables importantes: valor y crecimiento. ¿Debemos invertir en las empresas que crecen rápido y se espera que sigan creciendo, o en las empresas que ya están valoradas como importantes, y que se “deprecian” porque no han tenido tan buen desempeño?

La respuesta no es simple, pero en general e históricamente, las empresas “de valor”, aunque estén depreciadas, han ofrecido mejores rendimientos que aquellas “en crecimiento”.

5.- ¿Cuándo arriesgar y cuándo no?


Tal vez nos quieres matar por no darte una respuesta directa, pero no existe. Afortunadamente, te damos tres puntos clave para decidir cuándo debes arriesgar y cuándo no:

  1. Diversificación: debes mantener un portafolio que tenga ambas, inversiones de alto riesgo e inversiones de bajo riesgo. Siempre.

  2. Aprende a medir el riesgo según tu edad: ya hemos hablado de una estrategia muy simple que cambia cada año de tu vida para poder vivir con el riesgo adecuado.

  3. Si no estás preparado para despertar al día siguiente y ver que has perdido el 50% o más de tu inversión, no estás preparado para tanto riesgo.

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