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9 tips de ahorro

Cuando se trata de viajar, lo barato no es necesariamente malo. Sin importar a donde vayas, hay muchas maneras simples de reducir gastos y a la vez disfrutar de unas vacaciones con la calidad deseada.

Planifica tu día.

Un excelente hábito antes de viajar es hacer una lista de los lugares que quieres visitar y luego agruparlos por días dependiendo de su cercanía, costo o de algún descuento especial que aplique sólo cierto día. Esto te permite reducir gastos por transporte y tener un presupuesto estimado por día. También te ofrece una visión del tiempo y del dinero que necesitarás para conocer todo lo que quieres, lo cual puede llevarte a buscar opciones mucho más económicas, por ejemplo, en lugar de contratar un tour guiado con una agencia podrías buscar tours en bicicleta o a pie que recorren de una manera divertida e ingeniosa los puntos más populares del lugar.

Anticipa los descuentos.

Definitivamente aquí es donde la planeación anticipada rinde frutos. Busca museos, sitios históricos, arqueológicos, tours urbanos, cualquier lugar que ofrezca precios especiales por días y/o descuentos. Muchos museos son gratuitos en martes, otros lugares hacen descuento con tarjetas de estudiante, por ser miembro de alguna asociación o de mayoría de edad. También recomendamos buscar ofertas en los servicios de cupones en línea como GroupOn, LivingSocial, Scoutmob, entre otros. Esto es una idea fantástica por tres razones:

  1. Te ayudará a tener una mejor idea de que hay que hacer en un sitio
  2. Será mucho más barato que ir simplemente en cualquier día.
  3. Te ayudará a planificar tus días.

Empaca inteligentemente.

Es importante que vayas preparado para el lugar. Si vas a la playa, empaca bloqueador solar, trajes de baño, sandalias, etc…seguro que serán más baratos en algún lugar de tu ciudad que en una tienda a un lado del mar. Piensa que podrías necesitar según tu destino de viaje y llévalo desde casa.

El vuelo y la estancia.

Lo más caro de un viaje es, normalmente, el traslado y el hospedaje. Utiliza sitios en internet como Kayak, Expedia, Hoteles.com o Despegar.com, porque en ellos obtendrás una comparación de tarifas de distintas aerolíneas y hoteles, en muchas ocasiones, tarifas mejoradas.

Si prefieres vivir una experiencia “local” y no de cadena hotelera, explora las opciones de AirBnb y Couchsurfing, sitios en donde puedes obtener desde una casa entera, una recamara, una cama o hasta un sofá en la vivienda de alguien y por el precio que acuerdes directamente, ¡incluso a veces de manera gratuita!

Si de plano tu idea es quedarte en un hotel y no anticipaste ninguna de estas opciones anteriores, puedes utilizar los servicios de apuesta y de último minuto como HotelTonight, Priceline, Travelocity, LastMinute y JetSetter, entre otras, en donde puedes conseguir una recamara de hotel a tarifas reducidas. Con tantas herramientas en internet, puedes elegir lo que mejor se acomode a tu presupuesto y estilo de vida.

Medios de transporte.

Utiliza el transporte público del lugar que visitas, consigue una bici o conoce lo más posible a pie. Muchas ciudades cuentan con un excelente sistema de metro o autobuses a un precio bastante accesible, además de que los sitios turísticos más populares se encuentran relativamente cerca. Si decides caminar, tendrás una experiencia muy sensorial del lugar que visitas, no sólo decides a qué ritmo conocer lo que te rodea, sino que puedes escuchar, oler y ver muchos detalles que a velocidad de automóvil no podrías. Busca si en la ciudad que visitas hay algún sistema de renta de bicicletas, esta es una forma muy divertida y barata de recorrer nuevos rumbos. Como recomendación adicional, si viajas por avión, asegúrate que llegarás y partirás del mismo aeropuerto y busca las opciones para moverte hacia la ciudad.

Apps de recomendaciones.

Evita sorpresas y utiliza los sitios de recomendaciones como TripAdvisor, Yelp, Zagat, Foursquare,  entre otras, para conocer con anticipación las reseñas y el rango de precios de los lugares a visitar.

Mapas.

Explora la ciudad a través de Google Maps (o los mapas de tu preferencia) y utiliza sus herramientas con las que puedes guardar direcciones y lugares para después consultarlos rápidamente y no perderte. ¡También es posible guardar algunos mapas para consultarlos después incluso sin conexión a internet!

Incentivos de viaje de las instituciones bancarias.

Revisa en los bancos si existen opciones de ahorro durante el viaje. Muchos ofrecen tarjetas especiales para viajar que brindan algunos beneficios e incluso también hay programas de Meses Sin Intereses en las compras realizadas en el extranjero. Visita tu banco y pregunta por los beneficios y opciones para viaje, algo muy importante: no olvides avisar a tu institución financiera que vas a salir de tu ciudad, esto para evitar que tu tarjeta de crédito sea bloqueada y la puedas utilizar sin problemas.

Los alimentos.

Para realmente conocer un lugar, debemos saborear su comida…definitivamente es de lo más rico que hay que hacer cuando viajamos. Sin embargo, esto no significa ir únicamente a restaurantes. Al hacer compras en un mercado local, en las tiendas pequeñas o incluso en algunos supermercados, es posible ahorrar mucho dinero en comidas y también poder conocer los ingredientes y alimentos de una cultura. Planea tu día para que vivas la experiencia de comprar comida para hacerla tu mismo y de darte el gusto de visitar restaurantes. Planea tus gastos en alimento según tu presupuesto y disfruta de los sazones del lugar.

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