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7 actitudes para llegar a la riqueza

Podríamos pensar que ser millonario es una condición reservada para ciertas clases privilegiadas. Sin embargo, una gran parte de las personas que han forjado su propia riqueza coinciden en algunas actitudes y comportamientos que, sin lugar a dudas, les han ayudado a consolidarse como magnates.

¿Te has preguntado de qué manera puedes cambiar tu estilo de vida para llegar a tu meta financiera?, ¿cuáles son las actitudes que los millonarios han seguido para ser lo que son? Pues apunta:

1. Deja de pensar como consumidor.


En el mundo de la compra-venta existen sólo dos tipos de personas, el que desembolsa el dinero y el que lo recibe. Quienes han fabricado riqueza (y que no lo hicieron por medio de una herencia o un billete de lotería) entendieron que debían de estar del lado que recibe el dinero.

Imagínatelo así: si tú, todos los fines de semana decides salirte de antro con tus compas, tomarte unas cervezas y rematar con unos hot dogs, estás dando tu dinero a cambio de varios productos y servicios, eres el consumidor. ¿Qué ocurriría si estuvieras del otro lado de la ecuación?, posiblemente no estarías leyendo este artículo.

Si toda tu vida te la pasas comprando hot dogs en la calle, en lugar de pensar en poner tu propio puesto, vas por mal camino. Aunque este es sólo un ejemplo, piensa cuántas veces eres consumidor y cuántas veces eres productor en tu día a día. Importante: los millonarios pasan la mayor parte de su tiempo pensando en cómo producir más. Además, ya te hemos dicho “cómo vivir mejor con menos”

Cambia tu forma de pensar: Consume menos, produce más.

2. Conoce el valor de tu día.


En tu cuenta mensual quizá te hayas dado cuenta de que tienes gastos fijos como el costo de la gasolina o el costo de transporte, lo cual se traduce en un gasto diario. También puedes obtener la cantidad de dinero que produces en un día con operaciones aritméticas simples.

¿Para qué sirve saber cuánto gastas y cuánto ganas por día? Pues con este acercamiento a tus movimientos obtienes una visión más real de lo que acontece en tu vida económica, y te permite tomar acciones directas que de verdad impacten tus finanzas personales. No es igual de sencillo el proponerse no comprar comida chatarra por un mes, que el proponerse no comprar comida chatarra por un día.

3. Sin llorar.


No, lo siento, no hay camino fácil. Entre las características más admirables de las personas que han forjado su propia fortuna está la disciplina y la persistencia. ¿En serio te mereces esa hamburguesa doble con queso?, ¿o sólo tratas de justificar un mal hábito?

Tienes que sacrificar muchas cosas, y tendrás que aprender a disfrutar ciertas cosas (sobre todo si eres jefe), pues probablemente necesites olvidarte de muchas satisfacciones que no son productivas. Por cierto, debes tener maestría de la vida en cuanto a gratificación aplazada. El camino es largo y complicado, pero la recompensa es invaluable. 

Recuerda que para obtener lo mejor, debes poder soportar lo peor

4. Escoge bien a tus amigos.


Como decían los abuelos: “dime con quién andas y te diré quién eres”. Tus círculos sociales definen gran parte de tu vida, sus actitudes y sus principios pasan a ser tuyos gracias a la convivencia y a la charla.

Si te rodeas de gente exitosa, disciplinada y ambiciosa, es más probable que adquieras esos valores. Según algunos psicólogos somos el promedio de las cinco personas con que más nos relacionamos. Haz cuentas, ¿colaboran tus relaciones interpersonales a la formación de riqueza?

Somos el promedio de las 5 personas más cercanas.

5. Aprovecha tu talento.


De nada sirve un pedazo de tierra que no se trabaja, y lo mismo ocurre con las personas. Conócete y descubre cuales son tus habilidades y fortalezas, busca la manera de seguir desarrollando tus talentos.

Para algunos puede parecer un desafío descubrir en qué son buenos o talentosos, el verdadero riesgo está en dejar de insistir y conformarse con búsquedas, estudios o trabajos que no son de nuestro interés. Experimenta, y una vez que des con aquello que te hace feliz, estudia la manera de capitalizarlo. Es imposible volverse rico sin relacionarse profundamente con la vida y la felicidad.

6. Nunca dejes de aprender.


Los millonarios están siempre al día. Las personas que forjan riqueza nunca terminan de desarrollar sus habilidades y conocimiento, porque saben que el único límite es el que ellos mismos se imponen. Una persona que crea fortuna es un constante aprendiz.

El aprender nuevas cosas no solo les garantiza una mejor administración de su riqueza, también les sirve para descubrir habilidades nuevas o áreas de interés. En todos lados hay oportunidades de negocio, pero al menos que estés atento y sepas detectarlas, pueden pasar desapercibidas.

7. Apuéstale a la disciplina.


Puedes tener miles de planes y ganas de hacer cosas, pero al final del día, la disciplina es la que queda triunfante. No importa qué tan talentoso seas, qué tan inteligente, qué tan social, sin rigurosa disciplina difícilmente podrás impactar y transformar tu vida.

Preocúpate por formar hábitos que te lleven a donde quieres estar, hábitos como ahorrar, trabajar e invertir te ayudarán a formar valores económicos que arrojen resultados. Pon atención, tus decisiones diarias forman hábitos, decide bien y decide mejor que ayer.

Recuerda que primero tú haces tus hábitos, después tus hábitos te hacen a ti.

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