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3 deudas que le ayudan a tu cartera

En Querido Dinero siempre estamos diciendo que debemos ahorrar y administrar bien el dinero para evitar deudas y problemas. De hecho, una vez tocamos el tema de ¿Cómo salir de deudas? Porque en general, afectan mucho a nuestro bolsillo. Pero ahora veremos que no todas las deudas son malas y que pueden jugar a nuestro favor. A continuación, 3 deudas que le pueden ayudar a tu cartera.

1.- Cuando el interés que te cuesta es menor que la utilidad que genera.


¿Cómo cómo, qué dijo? La cosa es simple, se vale hacerse de una deuda cuando se trata de una inversión. Esto significa que está bien pedir un préstamo si vamos a utilizar ese dinero para hacer más dinero. Lo que debemos revisar es que el interés que nos cobran por prestarnos el dinero sea menor que la utilidad que nos generará la inversión.

Por ejemplo: si pides $50,000 pesos con un interés del 15% y un plazo de 24 meses, terminarás pagando (después de comisiones, intereses y otros cargos) cerca de $58,200 pesos. En pocas palabras: tienes dos años para poner a trabajar ese dinero y obtener ganancias por más de $58,200 pesos. Es decir, que tienes que poner el dinero en un proyecto que ofrezca un retorno mayor del 15%.  

¿Qué tipo de inversión ofrece estos resultados? La mayoría de los fondos de inversión y herramientas financieras son más reservadas, pero hay ciertos portafolios que pueden dar este rendimiento y como en cualquier inversión, también lo pueden perder. Por ende, lo más probable que pueda ofrecer un retorno mayor es un proyecto de emprendimiento, ya sea que tu lo lleves a cabo o que participes como inversionista. Existen otras inversiones que ofrecen rendimientos superiores pero que también requieren de tiempo y conocimiento, como por ejemplo comprar un inmueble o un terreno en una zona que subirá de valor, o incluso hasta objetos de deseo, como algunas piezas de arte o carros de colección que aumentan su valor con el tiempo en porcentajes variables…obviamente debemos tener claro que este tipo de inversión involucra un riesgo un poco más difícil de medir y que lo que tenemos es una expectativa de retorno, nada asegurado.

Si estás en el momento de iniciar a invertir, te recomendamos leer “Inversión para principiantes” y evitar “Los errores comunes de los inversionistas”, además de calcular qué tanto de tu dinero debes poner en juego con la “Fórmula para medir el Riesgo”.

2.- Cuando ya lo tienes ahorrado, y te sirve para generar puntos.


Esto puede ser un poco confuso, pero vale la pena aclararlo. La idea es que, como siempre te decimos aquí, ahorres para las metas que tienes a distintos plazos. El truco está en que los pagos comoquiera los hagas con dinero de otros (o sea, créditos) siempre y cuando no te generen interés. ¿Cómo funciona esto? Básicamente se trata de utilizar tu tarjeta de crédito y pagar los totales siempre a tiempo. Tal vez no te hace sentido porque aunque no pagues intereses, comoquiera debes pagar una anualidad en la tarjeta, pero esto vale la pena por varias razones, especialmente para fortalecer tu historial crediticio. De esta forma, el buró de crédito identificará que puedes manejar grandes cantidades de dinero y que las pagas siempre a tiempo. ¿Y eso de qué sirve? Que entre mejor sea tu
score, mejores los créditos que te ofrecen las instituciones financieras y eso será muy útil cuando quieras hacer gastos grandes como una casa, un vehículo, etc. Además, puedes buscar alguna tarjeta de crédito que tenga un interés alto (ya que nunca vas a caer en ello por pagar a tiempo) y que no cobre comisión anual.

El ejemplo perfecto de este tipo de trucos es cuando vas a pagar un viaje, comprar una laptop o cualquier tipo de compra grande por la cual ya te esforzaste.

3.- Cuando es para pagar otra deuda, con menor interés.


Este último punto es también muy simple y no es lo ideal, pero a veces es necesario, sobretodo cuando estamos metidos en deudas fuertes. La idea es también sencilla, se trata de reestructurar tus deudas y unificarlas para obtener beneficios.

Ejemplo: Imagina que tienes dos deudas grandes, una por $10,000 en una tarjeta de crédito en el BANCO A la cual tiene un CAT de 19%, y otra de $15,000 en el BANCO B con un CAT de 12%. Es posible que puedas trasladar ambas deudas y convertirlas en una sola en OTRO BANCO, con lo cual puedes conseguir un CAT menor (porque de entrada les vas a llevar $25,000). Para más información, lee la Guía Para Salir de Deudas.

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